Es bueno sumar de a tres...SIEMPRE.
En un partido deslucido, Nueva Chicago obtuvo su segundo triunfo consecutivo. Sin jugar bién y con la pelota más en el aire que en el piso, se las ingenió para imponerse. Mucho tuvo que ver el pobre desempeño de Estudiantes de Buenos Aires, que casi nunca inquietó seriamente al arquero local Agustín Gómez. Los de caseros tuvieron aproximaciones, nada mas que eso, el torito también padecía de la misma enfermedad, la falta de profundidad. Sobre el final del primer tiempo llegó un gol de otro partido, Rodrigo Gómez ejecutó un derechazo furibundo al ángulo, que no pudo detener el arquero visitante. La segunda etapa mostró a Estudiantes buscando la igualdad y a Chicago jugando de contra. La falta de precisión en la "puntada" final impidió que la diferencia fuera mayor. La perla negra la dieron los "barras" que ocuparon la tribuna República de Mataderos, arrojando una bomba de estruendo que cayó muy cerca del juez de línea Marconi. Bastante aturdido, la buena voluntad del árbitro, posibilitó que el partido continuara. De esa forma se evitó una sanción más grave de la que posiblemente suframos. Nos preguntamos, ¿lo habrán hecho a propósito?, ¿será un vuelto de los "barras" a la comisión directiva? y el derecho de admisión ¿para cuando? Hay que ponerse los pantalones largos y tomar decisiones en beneficio de Chicago, mientras tanto es bueno sumar de a tres...siempre.
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